En India (según el informe del Dr. Bhandari), se estima que 16 millones de personas están involucradas en la industria del tabaco, de las cuales 2,1 millones estarían dedicadas al sector cultivo. En su estudio, constató que el ingreso familiar mensual de los productores de tabaco asciende a 4.700 rupias, contra las 4.000 rupias que perciben los agricultores no dedicados al tabaco en la misma área, y esto se refleja en la mayor afluencia económica y mejor calidad de vida (por ejemplo, aparatos de televisión, transporte propio) de los primeros. Entre ellos hay menos matrimonios de menores de edad, es menos frecuente que se pacte una dote matrimonial y un mayor porcentaje de la población ha recibido educación al menos a nivel de escuela secundaria. Los productores de tabaco también tienen mayor contacto con otras ramas de la agricultura y esto se refleja en un estándar más alto de la producción agrícola total. Es interesante notar que, si bien las comunidades agrícolas no dedicadas al tabaco reciben más ayuda gubernamental para infraestructura sanitaria, transporte y otros, el sector productor de tabaco cuenta, de hecho, con una mejor infraestructura general, puesto que atrae mayor inversión privada.
La relevancia social de la producción de hoja de tabaco también fue demostrada por el Sr. Ayres de Brasil. Una comunidad agrícola viable es particularmente importante en este país porque evita las migraciones rurales hacia las ciudades y consecuentemente la extrema pobreza. El cultivo de tabaco da vida a estas comunidades viables. Asimismo, debido a que la mayoría de las fincas, relativamente pequeñas, son de propiedad del agricultor, constituyen centros para actividades familiares y esto ayuda a la estabilidad del entorno social.
Los productores y sus familias también se sienten seguros en sus ocupaciones. Están produciendo un cultivo que genera ingresos superiores a todos los demás cultivos de la región, su comercialización está garantizada, su transporte es proporcionado por los compradores, etcétera. La solidez y riqueza de la industria permite un sistema integrado de producción de hoja, que comprende planificación de cultivo, extensión, financiamiento, adquisición garantizada de la producción y programas medioambientales y sociales. Su mensaje es que los productores deben permanecer en las tierras. Con un cultivo como el tabaco, pueden ser parte de una agricultura organizada que fortalece considerablemente su poder representativo en materias sociales y de otra índole y en los servicios que reciben. Esto está mayoritariamente ausente en los otros productos agrícolas básicos. |