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Francois van der Merwe ITGA's President
Beneficios económicos que representa para productores y comunidades

Siete de las ponencias abordaron este tema. El Profesor Mattas (Grecia) informó que el tabaco juega un papel predominante en sustentar la producción agrícola, las exportaciones, los ingresos familiares y la creación de empleo en su país. Respaldado por análisis teóricos y empíricos de entradas y salidas, demostró que la presencia del sector tabacalero (cultivo y procesamiento) en su país en general y en su región montañosa del norte en particular, que es la más dependiente del tabaco, es altamente significativa. Además de la gente que está directamente involucrada en actividades relacionadas con el tabaco, ambos sectores (y principalmente el sector de procesamiento) tienen fuertes vínculos con la economía regional. Este alto grado de interrelación, demostrado con multiplicadores empíricos en sus modelos, deja en claro que una política restrictiva del tabaco conllevará impactos negativos (producción, empleo e ingresos) no sólo en el sector tabacalero, sino también en toda la economía regional. Esto se demostró con el análisis de impacto, en el que el 25% de los puestos de trabajo perdidos en la economía regional correspondía al sector de procesamiento, mientras que el 75% restante provenía del resto de la economía.

Toda política en la que se planifique reducir el apoyo que se presta al tabaco crea múltiples problemas en el país en general y en las regiones dependientes de este cultivo en particular. El ingreso promedio por productor fluctúa entre 7.000 y 10.000 euros/hectárea. Ningún otro cultivo es capaz de generar este retorno.

Si bien Che Ke no presentó datos económicos sobre China, el tamaño de la industria en ese país es, por sí solo, una indicación suficiente de la importancia económica que tiene este cultivo. China produce casi un tercio de toda la producción mundial de hoja. De los 324 millones de personas dedicadas a la agricultura, 22 millones están involucradas en el cultivo de tabaco. Considerando el alto valor de este cultivo, es fácil apreciar el estrecho vínculo que existe entre la economía agrícola de ese país y la del sector tabacalero.

En Brasil, también un gigante entre los países productores de tabaco, 160.000 productores cultivan unas 600.000 toneladas de hoja, en una industria que involucra a 800.000 personas. El ingreso anual de los productores por concepto de venta de hoja de tabaco asciende actualmente a R$ 2,4 mil millones y la industria genera US$ 1,15 mil millones por concepto de exportaciones.

Malawi (Dr. Thyangathyanga) es una de las naciones más pobres del mundo, con una población de 11 millones y un PIB de US$ 1,8 mil millones. El 80% de su población es rural y depende de la agricultura artesanal para ganarse la vida. El tabaco genera más del 70% de las divisas del país, contribuye en un 38% al PIB y emplea al 25% de la mano de obra. Se informa que todo esto lo genera el 2% de la tierra cultivable de Malawi. Otros productos comerciales son el azúcar, el té y el café. Los suelos en los que se cultiva tabaco no son aptos para dichos otros productos. También existen oportunidades muy limitadas para otros productos exportables y de venta al contado, en parte porque los mercados son inciertos y generalmente muy lejanos.

Ferat y Matossian demostraron cómo la producción de hoja de tabaco en Europa se concentra en pequeñas burbujas territoriales en los ocho países que lo cultivan, definidas por la aptitud de sus suelos y condiciones climáticas. Cada una de estas burbujas ostenta una economía ágil y equilibrada. Si bien estas áreas son aptas para el tabaco, invariablemente no lo son para producir rentablemente otros cultivos. Toda destrucción del cultivo fundamental en estas microeconomías causará un grave colapso económico e infligirá un alto costo a su sociedad.

El Dr. Snell (Kentucky) informó que la producción de tabacos burley y flue-cured está disminuyendo en los Estados Unidos debido a una combinación de factores, entre los que se incluyen la competitividad de la hoja importada, un consumo nacional de productos de tabaco en descenso y las presiones de los lobbies pro salud. En el estado de Kentucky, los ingresos al contado del tabaco en la década de 1990 ascendían a aproximadamente US$ 800 millones, representativos del 24% de los ingresos totales. Ellos han caído a cerca de US$ 500 millones o un 16% de los ingresos totales. El 50% de las fincas cultiva tabaco y éste representa más de la mitad de todas las ventas agrícolas en el 75% de ellas. Aunque existe un esfuerzo concertado para diversificarse hacia otros cultivos y actividades agrícolas, existen también serias restricciones para hacerlo debido a la rentabilidad relativamente baja y a la falta de oportunidades de mercado. No existe un emprendimiento individual que pueda reemplazar al tabaco, como tampoco un cultivo individual que pueda reemplazarlo en la gran mayoría de las fincas. En consecuencia, el sector agrícola está en crisis. Probablemente, las oportunidades para diversificarse y para encontrar fuentes alternativas de ingresos son mejores en los Estados Unidos que en la mayoría de los demás países, especialmente en aquellos que dependen fuertemente de la agricultura. Por lo tanto, ¿qué posibilidades existen en esos países de mantener un estándar de vida razonable en ausencia de un cultivo de venta al contado, como lo es el tabaco?

George Gilvesey comenzó destacando que el tabaco genera C$ 12 mil millones a la Provincia de Ontario en Canadá. El valor agregado que representan el trabajo y los insumos aportados por los productores, desde que se plantan las semillas hasta que el producto llega a las puertas de los procesadores, asciende a C$ 513 millones. Sin embargo, hoy día la industria está en una situación similar a la de Kentucky. En los últimos siete años, la producción ha caído de 85 millones de libras aproximadamente a unos 62 millones de libras. Esto está generando graves consecuencias para las comunidades de productores de tabaco. Nuevamente, la solución no radica en la diversificación. Entre las razones de ello se incluyen la incertidumbre del potencial de mercado y el hecho que muchos cultivos alternativos ya están siendo producidos a plena capacidad. Los productos hortícolas locales no son competitivos respecto de los importados y la naturaleza estacional de ellos no es satisfactoria para los grandes distribuidores y comercializadores, quienes prefieren un suministro constante de varias fuentes extranjeras.

Los ejemplos de Canadá y Kentucky sirven un propósito común, porque destacan los efectos que tiene sobre las comunidades la reducción de la producción de hoja. El tabaco, probablemente más que cualquier otro cultivo, se produce en áreas concentradas y habitualmente bien delimitadas. La realidad de la situación a menudo se pierde entre las estadísticas nacionales. Para evaluar la situación real, la recopilación de datos y los estudios socioeconómicos deben estar enfocados en la comunidad.